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Artículo de prensa: "LAN: la aventura de volar sin justicia"

Ex Dirigentes LAN ManttoEx Dirigentes LAN ManttoLa Nación
Por Javier Rebolledo / investigacion@lanacion.cl

Lucharon por los derechos de sus afiliados y demandaron a la empresa. Luego de ganar en primera y segunda instancia, la Corte Suprema los desaforó. A los pocos días, la aerolínea los despidió. Al tanto del caso, la CUT anunció que acudirá a todos los tribunales internacionales pertinentes para revertir una acción que califica como “nefasta”.

Domingo 13 de septiembre de 2009 | | LND Reportajes

LAN: LA AVENTURA DE VOLAR SIN JUSTICIA

Juan Martínez y Carlos Sarmiento accedieron a contestar algunas preguntas, pero no quisieron fotografías, salvo una de espalda, mirando hacia el frontis de La Moneda. Creen que si muestran la cara, no conseguirán trabajo.

Desilusionados y con algo de temor. Así se sienten Juan Martínez y Carlos Sarmiento, ex miembros históricos de la mesa directiva del Sindicato de Mantenimiento de Lan. Expulsados de la aerolínea sin ningún tipo de beneficio, llevan más de un mes sin trabajo. Hoy se sienten solos. Dan vueltas por el centro de Santiago de una cita en otra. Se han reunido con abogados laboralistas y el presidente de la CUT, Arturo Martínez. También se han encontrado con antiguos colegas que votaron por ellos en 2004. Buscan alguna salida, pero ya no quedan: no van a recuperar sus puestos de trabajo. Están deprimidos. Sienten que Lan Airlines les quitó gran parte del objetivo por el que lucharon.

Acceden a contestar algunas preguntas, pero no quieren fotografías. Está bien, concuerdan al final. Una de espalda, mirando hacia el frontis de La Moneda, como si se tratara de una mala broma.

“Si nos ven la cara, después no vamos a conseguir trabajo en ningún lado”, dicen.

Están cansados. Su lucha se inició en 2005, después que la aerolínea decidiera unilateralmente dejar de cancelar su remuneración total para desarrollar la labor sindical, de tiempo completo. Dicho acuerdo fue suscrito en convenio colectivo en 1996.

“Años antes, cuando la aerolínea era estatal, era un beneficio que se cancelaba a todos los sindicatos de la empresa. Con la llegada de la privatización y los nuevos dueños, se fue restringiendo cada vez más”, recuerda Martínez.

Mantuvieron inalterable este derecho hasta 2005, condición que, según la Dirección del Trabajo, constituye un acuerdo “tácito”. Un día de febrero, tres meses después de haber asumido en la directiva, la administración de Lan decidió cortarlo. Ellos no aceptaron. La asamblea, compuesta en un 80% por mecánicos, los apoyó completamente en ese momento. Mientras se iniciaban las acciones legales, cada uno de los 360 asociados aportó con su propio sueldo para mantener a los dirigentes defendiendo sus derechos laborales.

-¿Por qué creen que la empresa cambió “la mano” luego de que ustedes asumieran como dirigentes?

-JM: Desconocemos el porqué, ni cuál fue su finalidad al dejar de pagar el permiso sindical. Fue muy extraño.

-¿Les dieron algún argumento para dejar de pagar lo que sí otorgaban a la anterior directiva?

-JM: No dieron ningún argumento válido.

-Ustedes conformaron un sindicato que logró bastantes cosas a favor de sus trabajadores…

-JM: Fuimos un sindicato que simplemente intentó hacer valer los beneficios legales que tienen los trabajadores.

-¿Creen que eso les pasó la cuenta?

-CS: Puede ser. Fue el querer dedicar el tiempo y profundizar el derecho que tiene cada uno de los trabajadores y también los dirigentes. Fue el hacerse respetar. Tener todo el día para estudiar las leyes, conocer tus derechos y defenderlos. Eso nos pasó la cuenta.

-¿En qué temas lucharon en favor de sus socios?

-JM: Lograr que su labor fuera calificada como trabajo pesado y, con esto, que se pudieran jubilar a los 60 años de edad. Hacer valer los contratos colectivos, las leyes laborales y de salud.

-También evitaron el paso de empleados de una razón social a otra, lo que se conoce como trasvasije…

-JM: Es un tema que se llevó a juicio en su momento. Se debió a que Lan efectuaba el típico trasvasije de empleados desde la empresa Lan a su filial Lan Express. Al ser traspasados, los funcionarios perdían todos los beneficios logrados como organización sindical. Se multó a la compañía y se demostró que quienes contrataban y despedían en ambas razones sociales eran las mismas personas, sólo una estructura de administración. Esto fue ratificado por la Dirección del Trabajo. El juicio se ganó en primera y segunda instancia, pero la Corte Suprema desestimó el fallo y le dio la razón a la empresa.

-¿Cómo se enteraron en 2005 de que se les dejaba de cancelar el permiso sindical?

-JM: Nos mandaron una carta, sin entregar mayores antecedentes.

El Supremazo

El comienzo de la batalla fue auspicioso para los dirigentes. Ganaron en una demanda interpuesta por el no pago de días sindicales (cuatro días al mes según el Código del Trabajo) en el Octavo Juzgado Laboral, en conjunto con la Dirección del Trabajo. La empresa se metió la mano al bolsillo. Luego iniciaron una acción por el no pago de los sueldos retenidos e indemnización por daño moral en el Segundo Juzgado Laboral. El tribunal de origen falló a favor de los trabajadores y no dio a lugar a una demanda reconvencional que Lan interpuso con el fin de desaforar a los dirigentes para así expulsarlos por no acudir a sus puestos de trabajo.

En enero de 2009, el Sindicato de Mantenimiento volvió a recibir un espaldarazo de parte de la justicia. La Corte de Apelaciones de Santiago determinó que la empresa debía cancelar las remuneraciones de los trabajadores, pero hasta junio de 2006, puesto que la petición de la demanda así lo establecía. De todas formas, el fallo reconoció el derecho emanado del acuerdo tácito entre Lan y sus empleados.

Sin embargo, el 7 de julio de 2009, la Sala Laboral de la Corte Suprema, presidida por Patricio Valdés, quien ha sido cuestionado por sus vínculos con el empresariado, resolvió a favor de Lan. En resolución dividida, se determinó que tanto el tribunal de origen como la Corte de Apelaciones erraron al interpretar que el acuerdo de pagar las remuneraciones se volvía tácito, calificándolo como una “mera liberalidad de la empresa”. A continuación, acogió la demanda reconvencional, desaforando a los dirigentes y permitiendo a la compañía que pusiera término a los contratos de Juan Martínez, Carlos Sarmiento y Mario Alberto Ricci, quien no efectuó declaraciones ni asistió a la cita con LND.

El viernes pasado, el presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, Arturo Martínez, recibió a los trabajadores expulsados para conocer su caso y anunció una conferencia de prensa para este lunes en la sede de la multisindical.

“Lo que ha sucedido acá es gravísimo porque se pone en tela de juicio y se amenaza el trabajo de todos los dirigentes chilenos. El trabajo de la Corte Suprema y del ministro Valdés ha sido sistemático en contra de los trabajadores. Le enviaré a la brevedad una carta al presidente de esa instancia, Urbano Marín, porque la permanencia de este caballero es nefasta”, anunció.

La nueva dirigencia del Sindicato de Mantenimiento, que asumió en agosto con la salida de sus compañeros, declinó referirse al tema.

Por la puerta chica

Los dos dirigentes sindicales no se explican cómo sucedió. Se encontraban vencedores en todas las instancias judiciales y al día siguiente quedaron sin trabajo. Además, tienen serios reparos respecto de la decisión adoptada por la justicia.

-¿La Corte Suprema se excedió en el fallo al juzgar una materia que estaba zanjada en un juicio anterior?

-JM: La demanda que se estaba resolviendo era por la retención ilegal de las remuneraciones de los dirigentes. Los permisos sindicales habían sido tenor de otro juicio en el Octavo Juzgado del Trabajo, en que se multó a la empresa por no otorgar el permiso, multa que Lan ya canceló. Además se la multa porque el beneficio se venía dando desde antes de 1996. En su tiempo estuvo en los contratos colectivos, pero se mantuvo el acuerdo entre las partes de tomarse todo el día de permiso sindical y la empresa cancelar el sueldo completo.

-¿Cuáles son sus pasos a seguir?

-JM: Determinar si existe alguna instancia superior para revertir el fallo de la Suprema. Estamos abocados a eso. Llámese cortes internacionales, Tribunal Constitucional. No lo tenemos muy claro.

-¿La empresa los echó apenas salió el fallo?

-CS: El mismo día que fue notificada, el 27 de julio de este año. Se nos llama a una reunión y simplemente se nos entregaron las cartas de aviso de despido.

-¿Recibieron algún tipo de indemnización?

-JM: No hubo ningún beneficio, ya que Lan fue facultada para despedirnos bajo el artículo 160 del Código del Trabajo, que es faltas reiteradas al puesto de trabajo sin aviso previo.

-¿Es cierto que luego del fallo sus fotos fueron pegadas en dependencias de la empresa señalando que tienen prohibido el ingreso?
-CS: Hubo dirigentes que nos señalaron eso. Personalmente no las vimos. Ellos lo aseguran, específicamente en las porterías.

De todo esto tomó nota la semana pasada la dirigenta sindical de Lan Argentina, Dina Feller, quien además es coordinadora del Proyecto Lan ante la International Transport Workers Federation (ITF), que reúne a más de 5 millones de trabajadores del transporte a nivel mundial. Este proyecto busca el fortalecimiento de la red sindical y educativa de los dirigentes de la aerolínea.

“A Lan no le gustan los sindicatos. La persecución no se da sólo en Chile, sino que también en todos los países donde está radicada”, señala Feller a LND.

Respecto del caso de los funcionarios del sindicato de mantenimiento, Feller plantea que “estamos circulando una carta de solidaridad internacional, que saldrá primero hacia los sindicatos de Lan y luego a través de la ITF. Vamos a hacer esto público involucrando a todos los actores a nivel nacional que quieran sumarse, porque lo que pasó acá es inaceptable”.

Sin camino

Los dirigentes despedidos habían asumido que la doctrina de la Sala Laboral de la Corte Suprema rara vez favorece a los trabajadores, pero no esperaban un trato tan indigno de parte de la empresa y la justicia.

“Todo el proceso fue muy difícil, de mucho desgaste, porque es muy raro que las empresas cumplan con las leyes en Chile”, señala Juan Martínez con evidente cansancio.

-¿Se van muy dolidos?

-JM: Estamos dolidos, porque no esperábamos el fallo de la Corte Suprema.

-¿De la empresa se lo esperaban?

-JM: Sí, porque esto se llevó hasta las últimas instancias judiciales y lamentablemente, luego de ganar en primera instancia y segunda, la Suprema echó por tierra absolutamente todo lo ganado por los trabajadores
-¿Creen que, por la estructura del país, para ustedes es muy difícil conseguir trabajo luego de haberse enfrentado a este gigante?

-CS: Eso es más que evidente y sabido por el mundo sindical. Llevamos más de un mes buscando trabajo y se nos han cerrado todas las puertas.

-Siendo ambos ex trabajadores de Lan, ¿cuál es la opinión que guardan de la empresa?

-CS: La empresa en sí otorga beneficios, cuesta sacárselos, eso sí. Lamentablemente, acá el conflicto fue una diferencia de opiniones que se terminó con nuestra expulsión.

-¿La empresa podría no haberlos expulsado?

-JM: Claro. Es la administración de la empresa la que toma la determinación de hacer cumplir el fallo aceptando la recomendación. Si bien la empresa podría haber sentado una mesa de diálogo y llegar a un acuerdo, eso no se dio así y Lan tomó la decisión de echarnos.

LAN se desmarca

LND se contactó con la dirección de comunicaciones de Lan Airlines con el fin de conocer su versión. La empresa envió un comunicado en que reseña el caso y asegura que, en todo momento, intentó llegar a un acuerdo con sus empleados. Asimismo, afirma que durante el juicio se les respetó su condición de dirigentes en las negociaciones colectivas y que el pago de las remuneraciones no correspondía.

“La compañía les manifestó formalmente que ello no constituía un derecho de los dirigentes y que debían mantener su normal condición de trabajador (…)”, indica el escrito. Sin embargo, no precisaron por qué a la directiva anterior sí le cancelaban sus sueldos completos.

Agrega que “Lan lamenta haber llegado a estas instancias, ya que realizó sus máximos esfuerzos para alcanzar un acuerdo. Sin embargo, no hubo disposición para solucionar esta situación en el marco de la normativa laboral que rige en el país”.

También destaca su relación con los sindicatos en el trabajo realizado para promulgar en 2008 “la nueva ley que regula las jornadas laborales y descansos de las tripulaciones de mando y cabina”.